¿Qué podrían tener en común el clásico de la literatura de ciencia ficción de los años 80, El juego de Ender, ganador de un premio Hugo y de un premio Nébula, y el ladrillo vampírico pasteloso Crepúsculo?

A priori, lo mismo que Laetitia Casta y Lina morgan.

Ambas son humanas, ambas tienen cuatro extremidades, dos ojos, dos agujeros en la nariz… El juego de Ender tiene páginas y Crepúsculo también, los dos tienen portada….

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Pero además, tienen en común que ambos autores son mormones.

Y se ve que, si eres mormon y escritor, tu selefro dice:

¡Pues catacrocker!

Y te da por escribir odas a la pederastia como novelas en las que  vampiros con cientos de años de edad quieren tirarse a niñas de 16 años o, en el caso del señor Scott Card, por condenar públicamente el matrimonio homosexsual.

http://thestake.org/2013/09/10/orson-scott-cards-life-is-at-odds-with-his-art/

Además se ve que el hombre es racistilla, y en una web de no sé que leches ha escrito una editorial en la que plantea la posibilidad de que Barak Obama (hooooolaaaaa NSAaaaaa) se convierta en un dictador y utilice a las bandas callejeras como su policía privada.

Se ve que este tío esnifa al Don Limpio en sus ratos libres cosa fina.

Es un poco como cuando Mr. Macoken y servidor respondimos a una ultraderechista, que enviaba correos en cadena sobre la conspiración del 11 M y sus implicaciones políticas, que el plan real de Zapatero era crear un ejército de Droides Transexsuales que dominarían el mundo cantando al ritmo de La Internacional, o algo asín, la verdad es que no me acuerdo muy bien, con la única diferencia de que este señor en realidad se cree sus propias chorradas.

http://www.ornery.org/essays/warwatch/2013-05-09-1.html

http://www.slate.com/blogs/weigel/2013/08/14/orson_scott_card_worries_about_obama_turning_urban_gangs_into_his_personal.html

Todo esto ha salido a relucir con motivo del rodaje de la adaptación de su novela, El juego de Ender, que se estrena en España este viernes.

Entre otros grandes hits de este señor tenemos (agárrense los machos):

  1. Los atentados del 11 S eran necesarios (por dios que no lo nombren concejal de urbanismo).
  2. Nadie debería escribir fan fiction porque es una pérdida de tiempo y nadie puede escribir mejor de algo que el autor original, y luego va y se dedica a escribir “Hamlet’s father”, en la que explica que el padre de Hamlet no era un buen rey porque era Gay y había tratado de abusar de la mitad del reparto masculino cuando eran unos inocentes efebos. Me lo saco de manguer janderclander total mix

 

http://www.cracked.com/quick-fixes/4-big-reasons-orson-scott-goddamn-lunatic/

Y es que Groucho Marx fue un gran sabio al decir aquello de:

“Es mejor estar callado y parecer un tonto que abrir la boca y despejar cualquier tipo de dudas”

Así que este señor ha despejado todas las dudas y se ha ganado un boicot que le están montando para el estreno cinematográfico de “El juego de Ender”.

Lo que no saben los activistas americanos es que aquí en España somos tan adelantados que, gracias a que el gobierno subió el IVA del cine, el boicot se hará solito.

Y que conste que el libro es un gran libro que, paradójicamente, arroja un mensaje antibelicista y de tolerancia entre razas, muy original, y con cuya lectura disfruté enormemente.

Conclusión: no hay que confundir al autor con la obra, como es el caso de H. P. Lovecraft, de cuya obra me declaro ferviente admirador, pero que como persona era un tipo bastante cuestionable por sus ideas xenófobas.

Pero, volviendo a la conexión catacrocker que sirve como excusa para articular este post, y digo excusa, porque el hecho de que dos mormones escritores desvaríen no quiere decir que lo tengan que hacer el 100% de personas que entran en esta categoría, si queréis saber más sobre estos señores, los mormones, aunque tampoco mucho más, la verdad, os recomiendo que veáis Orgazmo, una película que trata de un mormon experto en kung fu que se mete a actor porno y acaba convertido en superhéroe, aunque en realidad os la recomiendo por que contiene la mejor escena de la historia del cine de artes marciales:

[youtube=http://youtu.be/ceSjbwi0S5E]

Otra gran fuente de información mormonil es la serie de televisión Big Love (que también podría haberse titulado Cómo sobrevivir a tres síndromes premenstruales al mes sin pegarse un tiro en la cabeza), que nos narra la atribulada vida de Bill Hendrickson y sus tres mujeres.

La serie es buenísima, y nos muestra aspectos de la vida de un mormón polígamo que no nos podríamos ni imaginar.

Los capítulos iniciales arrancan con nuestro héroe protagonista agenciándose unas pirulas de viagra,  para dar la talla, un héroe sin duda. Lo que hacen algunos por cambiar de menú.

Aparte del sinfín de problemas logísticos de la familia protagonista, la serie nos ilustra sobre las creencias de los mormones polígamos, su clandestinidad, dado que la poligamia es ilegal en la mayoría de estados de USA (no sé si en todos), sus problemas con las comunidad mormona no polígama, y un sinfín más de temas que no os podéis ni imaginar. Pero vamos a conocer algo más sobre el origen de esta religión que tanto perturba a algunos escritores.

Los mormones, esos grandes desconocidos.

Su fundador fue Joseph “pichabrava” Smith, y el sobrenombre de pichabrava es totalmente merecido. Para comprobarlo tan sólo tenéis que ver su lista de esposas en la wikipedia.

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Esposas_de_Joseph_Smith_Jr.

Cuenta la leyenda que este señor fue una vez a una farmacia a pedir profilácticos y, ante la alta demanda que le planteó al farmacéutico, este le sugirió que le saldría más rentable ir a una copistería y plastificarse el pene.

Pero es solo una leyenda, claro, pues para que esto hubiese sido posible tendrían que haber inventado la máquina del tiempo, dado que en su época no existían el plástico ni las copisterías.

A la luz de esta información, queda la duda de si inventó esta nueva religión para poder decirle a sus pretendientas:

– Hola, soy mormón y tengo un viaje de po.. laroid

Aunque esta versión es improbable porque en aquella época tampoco existían las polaroids, así que, ¿qué pudo motivar a un hombre aparentemente corriente como Joseph Smith, a crear el mormonismo?

Se sabe que la familia vino de Inglaterra siendo escoceses de origen, alrededor del año 1638 con Robert Smith, quien desembarcó en Boston Estado de Massachussets, trasladándose luego a Rowley

Por lo tanto, siendo este pájaro el ancestro, bien empezamos

Los historiadores aún no se ponen de acuerdo en determinar si en el barco iban cantando canciones de The Smiths, aunque parece poco probable dado que el mencionado grupo se fundó 650 años màs tarde.

Pero lo bueno comienza en el año 1827, cuando Joseph Smith empieza a decir que un ángel le había mostrado unas planchas de oro escritas en egipcio reformado en las que se que describía la visita de Jesús a los antecesores de los indígenas americanos inmediatamente después de su crucifixión, y que le había encomendado la tarea de organizar la iglesia cristiana entre estos.

Las únicas menciones existentes sobre el egipcio reformado provienen exclusivamente de fuentes mormonas, mire usted por donde.

De acuerdo con la wikipedia:

En los círculos académicos más respetados, ningún filólogo, ningún lingüista, ningún experto cree que haya existido tal idioma. Cabe señalar que el pueblo de Israel en el 600 a. C. (cuando supuestamente Nefi partió hacia Estados Unidos) no utilizaban nada parecido a una escritura egipcia, y que el lenguaje hebreo antiguo se clasifica dentro de las lenguas semíticas (que no están relacionadas con el egipcio antiguo), resulta curioso que un grupo de antiguos israelitas lo hayan utilizado para comunicarse.

Así comenzó la tradición mormona conocida como “Me lo saco de manguer janderclander”.

Aunque a mí, me rechina. No creo que Jesucristo tuviera cuerpo de irse a hacer las américas después de una crucifixión, con dolor de pies por los estigmas y eso.

Tras esto Joseph publicó El libro del mormón, que según él era una traducción de las planchas de oro, y fundó la congregación religiosa originalmente denominada La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días .

Smith proclamó que el ángel Moroni se le había aparecido y le había dicho  que él había sido elegido para traducir unos escritos de pueblos antiguos, el Libro de Mormón.

Que suertudo.

Como la gente es muy suya y muy malpensada, algunos dijeron que en realidad lo que había hecho era inventar la tradición del “Me lo saco de manguer janderclander”.

Para acallar a los maledicentes, en un alarde de transparencia digno del Gobierno de España, Joseph escogió a tres testigos entre sus fieles, que seguro que eran gente fiable, objetiva, y sin ninguna implicación en el asunto, y les enseñó las tablas, lo cual es lo mismo que desmostrar la existencia de un  gamunsino tirándote un pedo en una botella de plástico y dándoselo a oler a los presentes.

Un despropósito, vaya.

Pero, no contento con esto, el 22 de setiembre de 1827 proclamó haber recibido las planchas tras ser instruido por el Ángel Moroni para llevar a cabo la traducción, en la que se sirvió asimismo de unas piedras mágicas identificadas por el ángel como las bíblicas llamadas Urím y Tumím.

Aquí gana versosimilitud la historia, dado que se parece mucho a los Cursos CEAC, en este caso “Curso CEAC de Egipcio antiguo, y de regalo las piedras mágicas Jinglor y Flonden, que te permitirán traducir planchas de oro angélicas y formar tu propia religión”.

Pero claro, todos sabemos lo caras que son las academias de idiomas, por lo que, tras mudarse de ciudad en un par de ocasiones debido a unos roces con sus escépticos vecinos, Mr. Smith encontró un sponsor, su vecino Martin Harris.

Todos los días se reunía con Joseph Smith  y traducía las planchas, mediante el conocido como método Timotei. Con una cortina que lo ocultaba de Harris, Joseph iba traduciendo con las piedras mágicas y Harris transcribía al papel las traducciones.

No veas tú la de risas que se tuvieron que echar.

La mujer de Harris, que tenía ciertas objeciones hacia el método Timotei, ideó una treta: si hacía desaparecer las transcripciones de su marido, Joseph Smith debería volver a traducir las planchas, por lo que, si era verdad lo que decía, la nueva traducción debía ser exactamente igual que la primera.

Sin embargo esta mujer subestimaba el poder “Me lo saco de manguer janderclander” del fundador del mormonismo, que, echándole cara al asunto, alegó que el ángel Moroni, que tendría haberse llamado “Morroni”, por el morro que le echaba el tío, le había prohibido valerse del original en castigo por su negligencia al perder la traducción, obligándole entonces a acudir a otros escritos en los que se relataba la misma historia, pero de manera algo distinta, por supuesto sacados de la biblioteca municipal de Trolaville, municipio vecino de Tuendel Bin, el país de la ilusión.

Así que Smith tuvo que buscarse a otro pardill… digo, benefactor, pero desde entonces solo el tuvo acceso a la copia de las traducciones.

Tras muchas e imaginativas aventuras, Joseph tuvo un ideón:

Presentarse a la presidencia de los Estados Unidos, pero como los yankis para la religión son muy suyos, dijeron: ¡Quieto parao, pa fanáticos los que ya estamos, que llegamos antes!

Y lo encarcelaron sin cargos, y unos tipos entraron en la cárcel y lo cosieron a balazos.

Con lo cual no es de extrañar que el mormonismo dé autores con una inventiva tan rica y y argumentos rocambolescos.