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Cuando publiqué “Imposible pero incierto, dediqué una serie de entradas, desconozco si exitosas o no, a la banda sonora que yo le pondría a cada escena o capítulo.

No sé si sabes que, durante los meses anteriores, me dediqué a publicar Historias que no contaría a mi madre en la red social de lectura Wattpad.

Pues bien, esta plataforma permite añadir a cada parte de la publicación un vídeo y una imagen.

Aprovechando esto, en determinados momentos puse música que, a mi modo de ver, podía aportar algo a la narración.

Con lo cual, sin quererlo, he creado una banda sonora para el libro Historias que no contaría a mi madre, y ha quedado de lo más variopinta.

Te la dejo aquí, por si estás leyéndote el libro, o por si ya lo has leído pero te suscita curiosidad.

1. Aventuras Bizarras

Era comienzo de curso. Podía parecer un comienzo de curso cualquiera, y lo era en sus formas, pero algo flotaba en el aire, una leve y extraña sensación de tensión, inusual en una pequeña ciudad como Córdoba. Era algo que se palpaba, y aunque nadie hablaba de ello, todo el mundo sabía a lo que era debido; era el tipo de cosas que se conocen pero que se prefiere ignorar. Todo el mundo estaba consternado por las numerosas desapariciones y los tres asesinatos que habían acontecido en el último mes. Quizás no fuera relevante en una gran ciudad, como Nueva York, o incluso Madrid, pero en Córdoba sobrepasaba la “cuota” de misterio que esta población podía soportar. Pero yo no me daría cuenta del significado de estos hechos hasta más tarde.

 

 

—Ho-hola Felio —dijo Constantino con poquísimo entusiasmo. —Ramiro no me dijo nada de que vendrías —apuntó mirando a Ramiro con cara de mala ostia.
—Si estorbo me voy —comenté yo señalando hacia la escalera.
—No, es igual; pasad —contestó finalmente tras unos instantes de reflexión—. Sentiros como si “no” estuvierais en vuestra casa —añadió con un tono irónico —. Pasad al salón mientras voy a mi cuarto a buscar la cinta.
Mientras se dirigía por el pasillo hacia su cuarto, mi imaginación hiperactiva me jugó una de sus habituales malas pasadas, pues me pareció oírle susurrar entre dientes: —¡Mierda! Con dos será más difícil —pero como casi siempre hago, hice caso omiso a semejante paranoia. Al llegar al final del pasillo mi atención se enfocó sobre la salita en la que nos hallábamos.

 

—¡Vámonos de aquí, coño! —gritó Ramiro mientras me empujaba para hacerme reaccionar. Unos pesados pasos comenzaron a oírse en el pasillo, acompañados del ruido de las losas al ser arañadas por lo que parecían unas largas uñas.
 
 —¿Qué coño hacemos? ¿Qué coño hacemos? —preguntaba Ramiro exaltado.
 
Lo que fuera que hubiera en el cuarto se acercaba por el pasillo, así que no podíamos arriesgarnos a salir por la puerta de la calle.
 
 —¡Al váter! —gritó Ramiro.
 
 —¡Sí, que yo también me estoy cagando! —contesté yo mientras comenzaba a correr despacito hacia la puerta del baño para no hacer allí aguas mayores.
 
Cuando entramos cerré la puerta , le eché el pestillo y me senté en la bañera.

Bueno, esta es la banda sonora de la primera parte del libro. En entradas sucesivas iré publicando las demás.

¿Te parece interesante o una pérdida de tiempo por mi parte?

¿Te gusta la selcción musical?

Por favor, házmelo saber en el hilo de comentarios, y si te gustan las tonadas, no dudes en compartir el artículo allá donde consideres oportuno.