¿Conoces a Andrew Wylie el “chacal” del mundo editorial? ¿Estás al tanto de la polémica que han suscitado sus últimas declaraciones?

¿Quieres saber por qué este individuo afirma que el Kindle provoca cáncer?

Entonces sigue leyendo el artículo.

El otro día, leí en un hilo de Foro KD un artículo que me motivó a escribir este post.

Antonio Gala tiene un libro llamado Charlas con Troilo, en el que nos narra conversaciones con su perro.

Por eso he elegido ese título para esta entrada, porque dialogar con el señor Andrew Wylie tiene que ser algo así como intentar conversar con una nutria atiborrada de farlopa.

Mi primer impulso fue titularlo Charlas con Monguer.

Pero al final me decanté por el homenaje a Antonio Gala, que es más bonito.

¿Y por qué este artículo, te preguntarás?

Bueno, la verdad es que, si sigues leyendo, verás que se descalifica él solo, porque, como decía Groucho Marx:

mejor-permanecer-callado-y-parecer-tonto-aforismo

Y es que este señor es el típico ejemplo de hombre de negocios neocon adinerado que piensa que sus heces no huelen, y que por haber heredado su estatus de una élite privilegiada está por encima del resto de los mortales, como podrás ver por ti mismo por sus comentarios clasistas y descalificativos.

Si quieres tener la visión completa, te dejo los links a los dos artículos en que se basa esta entrada.

El primero hace una crónica resumida de la intervención de este endividuo en el seminario internacional para profesionales de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires (FILBA), con el formato de una entrevista en la que volcó opiniones sarcásticas y contundentes sobre su trabajo y el negocio de la edición

http://www.canallector.com/docs/907/Andrew-Wylie-sarcastico-en-Buenos-Aires-Kindle-provoca-cancer#sthash.OPtEikBg.dpuf

En el segundo podéis leer una transcripción de una entrevista que le hicieron a este señor.

http://www.lanacion.com.ar/1687362-andrew-wylie-la-lectura-digital-va-a-desaparecer-y-la-edicion-en-papel-crecera

Está claro que cuando algo amenaza tu estatus y tienes mucho que perder, esto genera reacciones como el rechazo abierto y la agresividad.

Cuando estás a la desesperada, intentas todas las tácticas que sean, porque sabes que está en juego lo único que te diferencia del resto de los mortales (o en algunos casos, de una lamprea), lo único que te permite mantener tu estatus, tu dinero.

Porque, señor Wylie, lleva usted razón, los ricos son diferentes. Tienen más dinero.

Podría usted imitar a su tocayo Willie (Fog), y darse una vueltecita por el mundo, a ver si así se entretiene y deja de decir monguerismos varios.

Porque las perlas que a continuación reproduzco, que son de la autoría de usted, no tienen desperdicio, bueno, sí lo tienen.

Y es que, si hay personas calificadas de desperdicio de la sociedad, o como usted mismo los identifica, pobres sin educación que solo compran bazofia, cabe pensar que también puede haber desperdicios de la  alta sociedad, pero desperdicios al fin y al cabo.

Y no es que Amazon sea la panacea ni una maravilla.

No señor, como toda multinacional, Amazon tendrá sus cositas, seguro que explota a trabajadores all around the world y hace barbaridades varias.

No van por ahí los tiros.

Los tiros van porque usted hace unas descalificaciones insultantes para mí y para otras muchas personas.

Y si nos ponemos sarcásticos, nos ponemos, que eso por aquí se nos da bastante bien.

Y sin haber ido a Harvard, oiga.

Pero, ¿Quien es este onvre?

Citando al segundo de los artículos que comentaba antes:

Andrew Wylie, el infausto “Chacal” de la industria editorial, se ha convertido en un inesperado defensor de la literatura de calidad. Hace 30 años, cuando su agencia revolucionó la somnolienta industria de la representación de escritores, el mundo de la cultura lo acusó de ser un mero comerciante. A medida que sus escritores empezaron a cobrar anticipos millonarios y a convertirse en estrellas globales, traducidos a decenas de idiomas, empezaron a mirarlo de otra forma. Se hizo famoso por la dureza de sus técnicas de negociación y por su falta de escrúpulos a la hora de robarles autores a otros agentes. Ahora tiene más de 1000 clientes, como Philip Roth, Orhan Pamuk, Salman Rushdie y los herederos de Roberto Bolaño, John Updike y Witold Gombrowicz, entre muchos otros, incluida María Kodama, con quien gestiona los contratos de reedición y traducciones de la obra de Jorge Luis Borges. 

En los últimos años, aquel viejo comerciante de la literatura, el que le había puesto precio al arte, se parapetó en la trinchera de los defensores de la alta cultura. Lleva media década de campaña contra Amazon, a la que acusa de arruinar el mercado editorial, maltratar a los escritores y subestimar a los lectores. Se declara enemigo de los lectores digitales y desprecia las áreas del mercado editorial (como las novelas románticas y de espías) sin, a su juicio, valor literario. Famoso por su lengua afilada y su sarcasmo constante, conversó con LA NACION en la Feria del Libro.

Perla one: El kindle provoca cáncer

Obviamente se trata de un comentario sarcástico, pero repetido hasta el hartazgo a lo largo de su participación en el FILBA y en su entrevista con el periódico La Nación.

Baste como ejemplo este diálogo para besugos protagonizado entre el periodista de la nación y el señor Wylie:

-¿Qué es esto del Kindle y el cáncer?

-¿No te enteraste?

-Bueno, tengo un Kindle. Si es verdad, me gustaría saberlo.

-De ahora en adelante, más cigarrillos y menos Kindle.

-¿Cuál es su opinión del mundo editorial en castellano?

Y es que el señor Wyllie sabe que si una táctica de desinformación muy utilizada es repetir una mentira hasta la saciedad hasta que la gente la asuma como cierta.

Tú la sueltas en un evento con miles de personas y medios de comunicación, la gente la lee y la difunde, sobre todo por internet, deformando la información hasta que al final solo queda el mensaje que tu querías dar, desprovisto de todo indicio de que se trataba de un comentario sarcástico:

El Kindle provoca cáncer.

Pues si el Kindle provoca cáncer, bien podría parecer que usted llevara uno metido en el recto permanentemente que la hubiera provocado cáncer de cerebro, si no, no se explica.

También aprovecha aquí este ligre del sector editorial para hacerse publicidad, porque sabe que no hay nada mejor que ser polémico en los medios para que tu mensaje se difunda, diciendo la primera barbaridad que le viene así, ¡Pum!, a la puta cabeza.

Lo mismo podría haber dicho “Si te soplan en el prepucio mientras sostienes un kindle entre las manos, te mueres”, haciendo honor a otra gran leyenda urbana de nuestra juventud.

Esta afirmación sorprende aún más, si uno se entera de que:

Wylie tuvo que reconocer que en 2008 estaba enamorado de Amazon, y así lo declaró, porque consideraba que introducía innovaciones muy necesarias en el mundo del libro y que alguna de ellas era muy beneficiosas para los autores. De hecho llamó a Jeff Bezos para felicitarle porque Danielle Steel y Susan Sontag tuvieran el mismo espacio y visibilidad. Sin embargo ahora cree que enloquecieron y quisieron hacer lo mismo que Apple, es decir, una estrategia para llevar todo el contenido hacia su propio dispositivo.

Fiste tú.

Pos no que va a resultar al final también que su afirmaciónde que “La lectura digital va a desaparecer” tiene la misma validez que los excrementos de cochino, si vemos que:

En torno a la creación de Odissey, su propio sello editorial de eBooks, señaló que sólo había conseguido llegar a acuerdos con Amazon, ya que su objetivo era que los autores ganasen cuatro veces más, pero finalmente la empresa de Seattle se retiró porque le vio como competencia directa. 

Vale, o sea, que el quería crear su propio sello editorial de ebooks.

Y resulta que hace unos años estuvo a punto de llegar un acuerdo con Amazon para distribuir de forma exclusiva para Kindle ciertas obras, pero en el último momento se echó para atrás.

Así que es como cuando Arrabal dijo “El milenarismo va a llegggaaahhrrr”, con la diferencia de que Arrabal estaba borracho, y Wylie no tendría más excusa que alegar que una supuesta discapacidad síquica.

Al final va a resultar que la historia de amor con Amazon se resume en:

Me gusta esa tía tan buena, me acerco y le hablo, pero como soy un cenutrio, al abrir yo la boca sube el pan, con lo cual la tía se va. Viendo que no me la puedo beneficiar, me dedico a ir por ahí difamando diciendo que me rechazó porque tiene cáncer de vagina (en este caso, cáncer de Kindle).

Perla two: Wylie y los holandeses

Su empresa tiene sedes en Nueva York y en Londres, con veinticinco empleados en cada una de ellas. Para juzgar textos en diferentes lenguas, tiene empleados que leen en las lenguas principales y añadió sarcásticamente: “Aunque también en holandés… bueno alguna gente habla holandés, parece ser”

¡Con dos cojones, ninguneando a una nación entera, porque él lo vale!

Pues los holandeses seguro que están muy contentos con el comentario, y de regalo le mandan a usted un pepino holandés, famosos por su longitud, para que se lo meta por el…

Perla three: Wylie y su jardinero

Wylie asegura que no tiene relación personal con los autores porque son sus jefes y piensa que ir a su casa y socializar con ellos “es como si tu jardinero llamase a tu puerta para quedarse a cenar contigo”. 

Sobran los comentarios. El jardinero del señor Wyllie tiene que estar contento.

O lo mismo les tiene tanta hincha porque han cumplido el famoso cliché de tirarse a su mujer.

Vaya usted a saber.

Perla four: todos los ebooks son basura

-Más allá del chiste, es cierto que las ventas de e-books se han amesetado.

-Se han amesetado. Además, si lo pensás bien, la lectura de e-books es la parte más desechable del mercado. Se usa mucho para los thrillers o las novelas románticas. Basura, libros que no querés mantener ni mostrar porque te daría vergüenza que te vieran leyendo esas pavadas.

Vaya. A usted le gusta un poquillo generalizar, ¿no?

Claro, los mensajes simples y demagógicos calan mejor entre la gente.

Nada más que en la tienda kindle de Amazon, hay 2.704.129 ebooks, sin contar Google books y Barnes & Noble.

¿Está usted seguro de que todos son thrillers o novelas románticas?

¿No estará usted incurriendo en una falacia?

¿O es que en Harvard no les enseñan que es esto?

A lo mejor es que es más fácil despotricar sin sentido ni coherencia.

O a lo mejor es que simplemente por cuestiones de C.I usted no gasta eso de emitir afirmaciones más veraces y elaboradas.

No sé.

A mí lo que me daría vergüenza es decir las incoherencias que dice usted siendo ya tan viejo. Que desperdicio de experiencia vital. Con los buenos jamones que se podrían haber criado si durante ese tiempo a sus padres les hubiera dado por criar cochinos…

Que alguien podría pensar que una persona que emita declaraciones similares es el más tonto de su edad, mire por su imagen, que la gente tiene muy mala baba, y al final acabarán cambiándole el mote de Chacal por El coyote del correcaminos…

Sí es que…

Perla five: Ídem

-El libro de tapa dura no corre peligro entonces.

-Para mí, no. Yo compro libros de tapa dura porque me gustan. Si no puedo, compro un libro de bolsillo. Pero si quiero leer un libro que está en tapa dura y en digital, lo compro en papel. A menos que sea una bazofia.

Seguimos con la táctica de repetir una idea hasta la saciedad para desacreditar.

No puede ser que la gente compre ebooks por que les resulta más cómodo leer en lector digital, porque no quieren que se talen árboles, por que no tienen más sitio para almacenar libros en casa (claro, esto a usted no le entra en la cabeza porque vive en una gran mansión), o simplemente porque sean alérgicos al polvo.

Perla six: los pobres compran basura

-Existe una especie de consenso según el cual Amazon, con sus precios bajísimos, perjudica a las editoriales y las librerías, pero beneficia a los lectores. ¿Está de acuerdo?

-Quizá beneficia a los lectores pobres. Pero al final de cuentas, los lectores pobres no tienen educación y, probablemente, van a comprar basura. Por eso no me importa.

Señor Wylie, el hecho de que usted esté empeñado en que la gente compra basura para leerla me hace dudar de que de verdad fuera usted a Harvard.

Mire, le explico. Los únicos que compran basura son los gestores de residuos, y no se dedican a leerla.

Hasta los pobres saben que comprar basura para leerla tiene los siguientes inconvenientes:

a) Te apesta la casa

b) Puede que en la bolsa no haya ningún libro, revista, o bote usado de champú al que leer la etiqueta. Es tan aleatorio que normalmente un pobre prefiere comprarse un libro o una revista, pues, al tener poco dinero, suelen optimizar en que lo gastan, no como sus padres, que se gastaron un pastizal en enviarlo a usted a Harvard, y mire de qué le ha servido.

Perlas seven, eight y nine: El Tucididesísmo va a llegahhrrrrr

-¿No le parecen demasiados los 75 años tras la muerte del autor para que las obras pasen al dominio público?

-No. Es más, creo que los derechos deberían ser de los herederos para siempre. Si la familia Shakespeare hubiera usado marcas registradas, como hizo Walt Disney, hoy todos estaríamos yendo a Shakespeare World en vez de Disney World. Si Lewis Carroll hubiera usado marcas registradas en lugar de derechos de autor, hoy estaríamos yendo a Wonderland. ¿Por qué todos los idiotas tienen buenos asesores legales y a los genios no los asesora nadie? Así la cultura va desbarrancando. Hasta terminar en el Kindle.

-Hace 20 años, los tradicionalistas lo acusaban de haber transformado a la literatura en un gran negocio. Ahora usted parece el último defensor de la alta cultura. ¿Cómo ocurrió esto?

-Siempre fue así. Cuando era joven, busqué trabajo en editoriales. En las entrevistas me preguntaban qué estaba leyendo y mi respuesta era Tucídides. Reaccionaban como si hubieran pisado caca de perro. “¿Tucídides?”, decían. “¿Y no leés a James Clavell [autor de best sellers como Tai-Pan y Shogun] o a Robert Ludlum [El caso Bourne]?” Lo que me querían decir era que si quería trabajar en editoriales tenía que leer a los best sellers. Y yo no quería, porque mi interés principal no era ganar plata. Mi padre trabajaba en una editorial y mi tío era banquero. Adiviná quién tenía más plata.

Comentarios a esta maravilla de ingenio y ocurrencia.

  • Mr. Wylie, ya es usted mayor para ir diciendo por ahí “Mi papá trabaja en un banco y gana más que el tuyo”.

Ya no tiene 6 años, sabemos que es duro dejar atrás la niñez, pero madure y asúmalo.

  • Se equivoca usted. Shakespeare World no hubiera tenido éxito, lo que seguro que hubiera triunfado es Tucídides World

Es que es usted superinteligente y megaespecial. Seguro que en las fiestas de Harvard se hartaba de mojar el pizarrín. Seguramente estaba muy extendida la téncica de llegar y decirle a una chati: “oye nena, sabes que leo a Tucídides? Y se habrían de piernas en un santiemen, pero no por el efecto erógeno de la sabiduría Tucididiana, no nos engañemos,  sino porque sabían que, a pesar de que el interlocutor era un pelmazo, estaba podrido de pasta, y era un buen partido.

Las chicas de Harvard, es lo que tienen.

Ey nena, ¿te gusta Tucídides?

Lo que ya no le hizo tanta gracia

El único momento en el que Wylie perdió el buen humor fue cuando se le pidió que expresara con una palabra lo que le sugería el apodo ‘Chacal’ por el que es conocido en el mundo del libro, a lo que el agente contestó “Nada” con seriedad y luego añadió “Cero”.

Previamente había declarado que la fama que le ha dado el apodo se basa en que, habida cuenta de que quien lo utiliza es gente que paga menos de lo que puede y debe pagar a los autores, él se ve obligado a ser muy agresivo y seguirá siéndolo.

Vamos, que es el típico que se cree con derecho a despotricar de todo el mundo, pero si le critican no tiene tolerancia ninguna.

Todo un ejemplo de coherencia, sí señor.

Ante semejante actitud solo cabe despedirme de usted con 3 de mis frases favoritas:

1. La vida no se guarda nada de nadie.

2. El tiempo lo pone todo en su sitio.

3. Chapimide Basratitu (esto no es vasco, señor Wylie, es que hay que leerlo al revés).

Sin más, me despido de usted.

Póngame a los pies de su señora.

Firmado:

R.R. López, pobre, lector de ebooks, y uno que no fue a Harvard.