¿Cómor?

Cuando hayas leído el título del post te habrás preguntado: ¿de qué coño va esto?
Sigue leyendo y despejaré toda sombra de duda.

autor-de-terror-en-cabina-de-teletransportacion

Torcis, La cabina del Doctor What (the fuck)

Comenzaré mi alegato con una afirmación que quizás sea tirar piedras sobre mi propio tejado.

Soy un copión

Sí. En el mundo del blogging pasa, Muchas veces nos inspiramos en ideas de otros que vemos que funcionan o que nos parecen originales.

En mi caso, la idea para este post la generaron la falta de ideas (valga la paradoja), el acipotamiento estival que con sus 35 grados a las 10 de la noche te deja el selevrro espongiforme, y el hecho de haber leído en el blog Pensamiento Lateral un artículo homónimo de Marcos Mártinez en el que tenía la original idea de postular para una colaboración con un blogger al que admira a través de un “post de autocandidatura”.

¿Que qué es un post de autocandidatura?
Te lo explicaré parafraseando a Mr. Cuántico, a.k.a. “El hermano de la Loli”.
Si la química cuántica es como la física cuántica pero en química, el post de autocandidatura es como una carta de autocandidatura pero en post.

Marcos, con buen criterio, aparecía en su post, vestido de chaqueta para aportar un look profesional.
En mi caso, como hace eones que no me hago una foto curricular, he optado por aportar esta, en la que parece que vengo del futuro en la máquina del tiempo a contar las ventajas del neutrex del futuro, pero sin traje de papel albal, que en realidad es una cabina de secado del parque de atracciones de Isla Mágica, para cuando se moja la ropa en las atracciones acuáticas.

Da el pego que te cagas, y así ven que soy un flipao comprometido con el cine fantástico, o eso o se piensan que estoy haciendo una performance en la que intento expresar la angustia que sienten nuestras prendas dentro de la lavadora, de lo cual podrían inducir que soy un individuo que necesita altas dósis de sicofármacos para medicarse, con la consecuente pérdida de credibilidad.

Como ves, me lo juego todo a una carta.

Pero claro, esto no despeja la ida de olla de mentar en el título del post a dos jrandes de cine patrio como son Santiago Segura y Álex de la Iglesia.

Este punto requiere algo más de explicación.

¿Qué es eso de que quiero trabajar con ellos?

¿A esta edad me voy a meter a actor? ¿Acaso quiero trabajar de asistente personal de tan ilustres cineastas?
Of course not. No van por ahí los tiros.

La cosa viene de largo. Una de mis películas favoritas es “El día de la Bestia”, opinión que tuve oportunidad de manifestar al propio Alex de la Iglesia, que para mi sorpresa contestó al tuti, tras lo cual le sugerí enviarle Imposible pero incierto, una novela de horror cósmico, porque pensaba que sería ideal para que él dirigiera una versión cinematográfica. Este segundo tuit, por supuesto, no tuvo contestación, pero sigo pensando que como película dirigida por Alex de la Iglesia quedaría Redonda.

Eso sí, sin batucadas paranóicas en playback con música folklórica como la que se marcón en Las brujas de Zugarramurdi.

En cuanto a Santiago Segura, aparte de que su papel en el día de la bestia es uno de los mejores que ha hecho, pues bordaba a Jose Mari, el jevi que era satánico, y de Caravanchel, me gusta su trabajo y pienso que su carrera, en contra de lo que otros puedan opinar, es bastante meritoria, y me parece un personaje sagaz y con un gran ingenio.

Recién publicado Historias que no contaría a mi madre fui al cine a ver una película de su productora, Una de zombis, y salí del cine pensando que Historias que no contaría a mi madre habría dado lugar a un guión mucho más divertido que el que acabábamos de ver.

Creo recordar incluso que en su momento llegué a mandar una copia del libro a su productora, y no recuerdo si hice lo mismo con Álex de la Iglesia. Supongo que actualmente ambos ejemplares estarán calzando algún sofá o integrados en algún producto hecho con papel reciclado, véase sustrato absorvente para esquinero de conejos.

En cualquier caso, pienso que Imposible pero incierto también daría para una película bastante gamberra, en la línea de las que ha producido y dirigido el señor segura.

Es más, hace unos meses estuve en Madrid y casi pude conocerlo en persona gracias a una amiga común, a través de la cual estoy intentando desde hace tiempo hacerle llegar un ejemplar de Imposible pero incierto, por el simple hecho de que me encantaría regalárselo como muestra de la admiración que le profeso, cosa que ya hice enviando otro ejemplar a la productora Milenio 3, a la atención de Íker Jiménez, ejemplar que supongo calzando algún archivador cojo en estos momentos.

Por supuesto, todo esto es un ejercicio de wishful thinking a todas luces fútil aunque si fuera verdad aquello de creer es crear, la ley de la atracción, y demás monsergas New Age, lo mismo el año que viene os podéis bajar la peli de internet.
Porque hasta a los mundos imaginarios llegan los alargados dedos de la piratería.