Hoy vengo a hablarte sobre cómo encontrar tu estilo literario, para lo que te contaré mi experiencia, por si te sirve, y un truco que quizá te ahorre muchos quebraderos de cabeza a la hora de responder a la inquietante pregunta sobre cómo definir el género literario de lo que escribes.

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La idea me surgió al leer el otro día las reflexiones sobre este tema de la escritora María José Moreno, o simplemente MJ.

Pensé que quizá, con mi experiencia, porque me costó bastante definir algunos de los géneros literarios que trabajo, podría ayudar a otros escritores con esa incertidumbre inicial a la hora de encontrar el estilo literario en el que enmarcar sus obras.

La mayoría de las veces, escribir es un impulso, igual que cuando un desconocido te regala flores, o eso decía el viejo anuncio de desodortante, pero yo creo que, a día de hoy, eso se interpretaría más bien como acoso con un toquecito de sicopatía.

Cómo cambian los tiempos.

Como iba diciendo, el escritor es impulsivo. Un día te viene la inspiración así, de repente, ¡PAM!, a la puta cabeza, y te sientas a escribir tu libro como si no hubiera un mañana.

Luego terminas, y alguien te pregunta: ¿De qué género es el libro que he escrito?

Buena pregunta.

En ese momento te das cuenta de que no lo tienes muy claro. Es realismo sucio… pero salen extraterrestres de alfa Centauri invocados por Carlos Jesús… Y también tiene una historia de amor interespecies entre una nutria y un ligre... y tiene algo de humor….

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Por diosss, qué mezcla…

Vaya.

Hay quien piensa: “Soy un artista, soy especial, y el mundo no puede encasillarme porque no hay nadie como yoooooo”.

Vale, es una opción.

Pero cuando luego intentas promocionar tu obra, te das cuenta de que, para empezar, para subir tus libros a las plataformas de autopublicación tienes que incluirlos en alguna de las categorías en que tienen divididas las publicaciones.

Y si quieres que hacer una propuesta editorial, lo mismo. No querrás que el editor se forme un cacao con el ligre, la nutria, y la madre que los parió.

Para que lo veas más claro, te pongo un ejemplo, no de la literatura, pero sí de uno de los clásicos de la ficción contemporánea.

Cuando George Lucas estaba rondado La guerra de las galaxias, la gente salía espantada del set de rodaje con un tremendo What the fuck? rebotándole en el cráneo (por que eran yankis, claro), y pensando que aquello no iba a ninguna parte.

Aunque Lucas diría que era una película de ciencia ficción (que realmente no lo era), la gente veía a un peluche de dos metros, samuráis, espadas, tiroteos que parecían sacados de una película del oeste…

Y es normal que dijeran:

Exacto: ¡Pues catacrocker!

Y es que la película no se parecía a ninguna peli de ciencia ficción de las que se habían rodado hasta la fecha.

El pobre Lucas tampoco podía decir que era una película de fantasía.

Fíjate lo sencillo que hubiera sido si hubiera dicho: “Es una peli de Space Opera, subgénero literario que ya existía dentro de la ciencia ficción, pero que hasta el momento era prácticamente inédito en el cine.

La de dolores de cabeza que se habría ahorrado el chiquillo.

Como te iba diciendo, o dices que eres inclasificable, cosa que, por lo general, no gusta al cerebro humano porque tiene que ponerle a todo etiquetas a fin de poder asimilar los fenómenos que conforman la realidad, o tienes la segunda opción, y tratas de ver en qué cajoncito literario puedes encajar la historia de amor entre el ligre y la nutria.

Aparte, también es necesario no solo para que a la gente le guste, o para subirlo a las plataformas de autopublicación, como te contaba antes, sino para algo más importante: para el marketing online.

Por supuesto, si eres del tipo de escritor inclasificable, bohemio y soñador, del supuesto uno, lo del marketing del libro ni te lo habrás planteado, porque tu eres un artista, no un comercial de seguros, y la mera idea hace que se te erice el píloro de tanto horror.

Pero si eres de los que tienen la ilusión de vender algún libro sin esperar años a que venga alguien y se de cuenta de que eres el nuevo James Joyce de tu pueblo, ¡ay amigo!, tendrás que empezar a menear el culo para dar a conocer tu obra.

Y el marketing online es una herramienta bastante potente, pero para ello tendrás que crearte una plataforma de autor (un blog), unas redes sociales en las que hacer marketing de contenidos compartiendo información útil que interese a los lectores de tu género (sí, ese que todavía no tienes muy claro), y definir unas palabras clave para tu blog y tu línea editorial.

Bueno, pues voy a darte pistas sobre cómo hacerlo sin volverte loco, como me pasó a mí.

Encontrar tu estilo literario: ¿cómo definir tu género literario?

Hay escritores que lo tienen muy claro desde el principio, porque escriben géneros mayoritarios, como el Young adult, La novela romántica, o similares.

Parte de mi producción literaria es de terror, así que con esa no tengo problema.

Pero con otra parte, como por ejemplo la serie de novelas de humor Historias que no contaría a mi madre, en la que hay acción, terror, elementos fantásticos y algún que otro chiste sobre ligres, la cosa se complica.

Y aquí empezó mi periplo personal hasta descubrir en qué género podía encajar esta y otras de mis obras.

Algunas de las personas que se leyeron mi primer libro, Historias que no contaría a mi madre, me decían que les recordaba al realismo sucio, otras que tenía elementos costumbristas, otras que le recordaba a Christopher Moore o a Eduardo Mendoza.

Todo ello, como podrás imaginar, me formó un cacao en la cabeza, hasta el punto en que incluso, en plan de broma, me inventé el término Pulp cañí, porque era el que mejor describía, a mi juicio, las peculiaridades de aquel libro de humor que no acababa de ser solo una novela satírica.

Cuando comencé a tomarme un poco más en serio el marketing online, una de las primeras cosas que tuve que hacer fue definir mis géneros, y llegó la confusión, y surgió la angustiosa cuestión: ¿Pero cómo se llama lo que yo escribo? ¿Cuál es mi género literario?

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Así te quedas las primera vez que intentas encontrar tu estilo literario.

Con el tiempo me di cuenta de la solución: Tienes que buscarte una “brújula literaria”.

Encuentra tu “brújula literaria” para encontrar tu estilo literario y definir tu género como escritor

Sí, este es el primer paso que tienes que dar para encontrar tu estilo literario.

Te explico en qué consiste.

Tu brújula literaria, igual que las de verdad, consta de varios elementos: Unos puntos cardinales, y una aguja que te va orientando hacia ellos.

Primero, por lo tanto, tienes que definir esos “puntos cardinales literarios” que te marcarán el camino para encontrar tu estilo literario.

Esto puedes hacerlo teniendo en cuenta a qué géneros podrían pertenecer los distintos elementos que caracterizan tus novelas, pero sobre todo, tu norte, sur, este y oeste literario deben ser los autores que te inspiraron al escribir.

En mi caso, sabía que estaba mezclando fantasía, terror y humor, así que primero dudaba entre si llamar a lo que hacía pulp, terror o humor, pero no encajaba del todo en esos géneros.

Así que pensé en los autores que me habían influido de una u otra manera al escribir:

  • H. P. Lovecraft, del que tomé la forma de narrar las historias de terror, y los elementos de los mitos de Cthulhu y parte del estilo pulp de la narración.
  • Eduardo Mendoza, que me inspiró a combinar humor con otros géneros con su serie del detective sin nombre.
  • Terry Pratchett, que me hizo ver que uno de esos géneros con los que se podía combinar el humor podía tener elementos fantásticos sin que se resintiera la mezcla.

Una vez definidos los puntos cardinales, tendrás que fijarte en la aguja, y la aguja de tu brújula literaria no es otra que el libro que quieres promocionar.

Y digo el libro, porque puede que escribas varios géneros, o que parte de tus libros tengan elementos distintos que no acaben de hacerlos encajar en los mismo géneros.

Así, para la serie Historias que no contaría a mi madre, el libro, o sea la aguja, apuntaba más a Pratchett y a Lovecraft que a Eduardo Mendoza, por lo que me puse a investigar sobre Pratchett, y descubrí que él llamaba a lo que hacía Fantasía cómica.

Pero mis obras no transcurrían en un mundo fantástico, sino en entornos urbanos, así que vi que entre Pratchett Y Lovecraft había un noroeste, es decir, algo intermedio, porque en algunas ocasiones habían comparado mis libros con los de Christopher Moore, así que, voila!, me puse a investigar a Moore y comprobé que los expertos llamaban a su género ficción absurda.

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Así que ya podía decir que algunas de mis novelas eran de fantasía humorística o ficción absurda, e incluso podía citar a algunos autores para que la gente se hiciera una idea más precisa, que es otra de las ventajas de encontrar tu estilo literario.

Otro ejemplo de cómo funciona la brújula literaria para encontrar tu estilo literario.

Algunos de mis escritos, como De la enternecedora historia de su Mami y Manolito o Diario de un superhéroe sevillano, a pesar de ser de humor y carecer de elementos fantásticos, no acababan de ser solo humor.

Tenían un toque gamberro y políticamente incorrecto sobre el que había que advertir al lector para no herir sensibilidades.

Así, me puse a pensar en mis fuentes de inspiración: Tom Sharpe, Eduardo Mendoza… pero, ¿de dónde venía el toque gamberro?

Haciendo un ejercicio de retrospección me di cuenta de que había empezado a escribir historias de este tipo a raíz de ver El club de la lucha, influenciado por el descaro y la crítica social de Tyler Durden, así que empecé a leer sobre el autor del libro en el que se basa la película.

Así, pude descubrir que Chuck Palahniuk encuadra sus obras dentro de la ficción transgresiva, y leyendo más sobre el concepto me di cuenta de que encajaba a la perfección con ambos escritos.

Esta es la forma que ha funcionado, al menos para mí, a la hora de encontrar mi género literario, y espero que a ti te sirva para encontrar tu estilo literario.

Así que ya sabes, piensa en los autores que te han influido a la hora de escribir, y pon tu libro como aguja de esa brújula, para ver hacia dónde indica.

Así podrás encontrar tu estilo literario sin dar demasiados tumbos.

Tanto si te parece un idea coherente como si te parece una absoluta memez, estaré encantado de que me lo cuentes en el hilo de comentarios.

Y recuerda que si te suscribes…